viernes, 26 de octubre de 2018

Al conocerte

Me encontraba en el quirófano, despierta, pero del procedimiento únicamente sentía jalones y una presión terrible, indescriptible, en el pecho, me ahogaba. Podía ver el techo y una tela azul colocada para que el paciente no vea lo que hacen con su cuerpo. Escuchaba la música de los médicos, relajante, divertida. Podía oler lo estéril de la habitación, no me molesta, conozco de hospitales.
La vivencia  pasaba tan presente, avasalladora, y, de pronto, oigo gorjeos; fijé mi atención preocupada: un llanto pleno. Sentí emoción y nerviosismo. En el pecho y el estómago un cosquilleo. Aceleró mi ritmo cardíaco. Aún me manipulaban el tronco. Ansiosa, ya ni siquiera sabía si estaba prestando más atención a lo que ocurría en mi cuerpo o a lo que escuchaba dentro de la habitación, buscaba recabar datos del medio para poder concluir: todo está bien.
Acercaron una cara nueva a mi costado, tan pequeña. Me paralicé. Miré rápidamente, en un segundo lento, tus ojos. Estuve perpleja, como si mi pulso se detuviera, mi respiración lo hizo, todo lo demás fue borroso, estábamos solas. Un nudo en la garganta, una lágrima.
Temblores y cosquillas. Ansiaba tomarte, pero tuve  que esperar, estaba recién cerrada. Desesperación. Amor y desesperación. Felicidad al conocerte.

14 de julio de 2018

jueves, 25 de octubre de 2018

Tensión

Fastidio,
es un fastidio vivir
condensa polvo y sufrir
masa e ingerir
deglutir
después, esparcir.

Todo queda regado
insipiente, desarreglado
el fin está dado.

Fastidio,
ya siento el fastidio
como un grito al oído.

Me tensa los hombros
me inspira a...
mejor me controlo
no quiero llegar al final
pues eso es complicado.

Corrompe, porque escucho
claramente...
la voz que en realidad
no se atreve
a aniquilar.

12 octubre 2018
9:33pm