sábado, 28 de enero de 2017

La metamorfosis, Franz Kafka

Comentarios desde un punto de vista social, psicológico y personal

Prólogo

En esta edición, el prólogo es una conferencia impartida en la UNAM, en 1979, por Milan Kundera, quien hace un análisis de las obras kafkianas en torno al totalitarismo. Pero no refiere sólo a los totalitarismos históricos, también habla (de manera muy sorprendente y novedosa para mí) del totalitarismo familiar y, más aún, habla del totalitarismo como algo inherente al hombre, un evento que se despliega directamente de nuestra condición humana, no como simple consecuencia de una u otra ideología. Kundera ve en la obra de Kafka, una escenificación del totalitarismo como tendencia humana. Al mismo tiempo, aplaude la forma en la que Kafka permaneció fiel a sus principios y a sus fantasmas:

Únicamente si una obra de arte permanece fiel a su especificidad, si rechaza todas las tentaciones de comprometerse, de servir, de subordinarse, de alinearse, únicamente si obedece a las obsesiones más secretas del poeta logrará descubrir lo que es ignoto, penetrar la vida, arrebatar al hombre. (P. XXII).


La novela

Esta es una novela muy corta, consta de tres capítulos y se desarrolla de manera rápida. Sin embargo, aún con su brevedad y aunque podría decirse que en la historia no pasa mucho. Kafka logra transmitirnos una perspectiva amplia de lo que somos los humanos.

A mí me impresionó de sobremanera la capacidad de la familia de Gregorio de ser malagradecida, poco correspondiente, desinteresada, así como me sorprende el desamor que todos le mostraron a la persona que los sostuvo económicamente sin pedir nada a cambio. Gregorio se dedicó a salvaguardar los intereses y la estabilidad de la familia entera, las circunstancias lo llevaron a volverse el proveedor. Su familia se componía de madre, padre, hermana y Gregorio. Ellos, explica el narrador al inicio, cayeron en ciertas dificultades que les llevaron a la necesidad  de tener una fuente extra de ingresos; Gregorio se encargó de esto e inicialmente la familia le agradecía entusiasmada por sus aportes, pero este apoyo se volvió rutinario y, aún más, obligatorio. Nadie, además de él, generaba ingresos. Su trabajo le exigía hacer viajes constantemente, por lo que se entiende que convivía poco con ellos y tenía muy poco tiempo para descansar en casa entre viaje y viaje.

Una mañana, la mañana de la metamorfosis, Gregorio despertó siendo una especie de escarabajo. Al percatarse de ello, su preocupación más fuerte no fue respecto a la locura que le estaba aconteciendo, sino que tenía que ver más bien con el retraso que esto le causaría en el trabajo. Mientras intentaba hacerse de su nuevo cuerpo, los pensamientos que rondaban su mente eran acerca de las consecuencias que esto le traería en su trabajo, el disgusto del jefe y del patrón, el enojo en su familia, la forma en que les estaba fallando y en la que los ponía en riesgo. Su culpa tenía alcances olímpicos, pues se sentía responsable de cualquier acontecimiento venidero. Temía y quería velar por su familia, pues él era el sostén de la misma.

La familia, aunque preocupada por él, se veía horrorizada por su nuevo estado. A lo largo de la obra jamás dejaron de tenerle  repulsión, aunque sí pudieron “acostumbrarse” a él. Desde el inicio sus padres se hicieron a un lado y dejaron a Gregorio al cuidado de la hermana, quien le proveía de alimentos y le aseaba el cuarto. Poco a poco, en ellos fue decreciendo la preocupación y el amor por este nuevo ser y acrecentaron su preocupación y enojo por sus nuevas circunstancias. Pues ahora no había quien los proveyera y tenían que hacerse cargo de ellos mismos. Esta fue su desgracia: hacerse cargo de ellos mismos. Este fue el motivo por el que Gregorio se volvió el culpable de todos sus males.

Hubo un par de eventos en la novela en que Gregorio, -movido por su curiosidad y su enorme anhelo de volver a sentirse humano y, más aun, un miembro de la familia- fue impertinente, provocando la rabia de todos, quienes poco después tomaron la decisión arbitraria (y con arbitraria me refiero a basada en sus prejuicios sobre la criatura) de deshacerse de Gregorio, aunque ya no le llamaban por su nombre, se limitaban a decirle “él”. Aquella noche en que más enfureció a la familia, Gregorio fue golpeado con rudeza, le lanzaron una manzana que quedó incrustada en su cuerpo durante más de un mes. Él aún entonces seguía sintiendo culpa por haber causado tanto alboroto. Paulatinamente fue dejando de comer y moviéndose más lento, en parte por las heridas y en parte por la inanición. Cuando escuchó lo terminante de la decisión: “Tenemos que deshacernos de él”, pronunciada por la única que algún día veló por su bienestar, su hermana, Gregorio coincidió con ellos: tenían que deshacerse de él. Así fue como, posiblemente siguiendo este último mandato, posiblemente atravesado por última vez por el deseo de otro, Gregorio dio su último aliento.

Después de este suceso, la familia sintió que le quitaron una carga de encima. Comenzaron a hacer planes sobre sus vidas. Es curioso cómo tuvo que morir el que era su proveedor para comenzar a sentir paz. Es curioso cómo, aunque nunca se encargaron realmente de él, Gregorio significó una carga para ellos. Parecía que esa especie de escarabajo que estaba encerrado en la habitación, el que no les impedía trabajar ni al que le dieron los mayores cuidados, era su barrera más importante y la causa más grande de sus desgracias.

Por la forma en que termina la novela, podría decir que la familia se sentía libre, no encadenada más. Pero eso pasa cuando muere un chivo expiatorio, ¿cuánto tiempo tomaría para que la familia se diera cuenta de que Gregorio no era realmente el problema? ¿Algún día se enfrentarían a sus propios monstruos o ellos encontrarían, tarde o temprano, otro escarabajo... o quizás otro proveedor?

Gregorio estaba tan absorbido por la ley que le fue instaurada, esa ley familiar y social que le dictaba todas aquellas cosas de las que era responsable y de las que sería culpable si algo salía mal. Parece ser que su metamorfosis es sólo la evidencia palpable del bicho en que se había convertido, tan terriblemente sumido en su desgracia y tan incapaz y vulnerable ante los pisotones, las patadas y las manzanas de aquel que se sienta lo suficientemente superior como para sacarlo de su camino. Él fue absorbido, habitado por parásitos y botado como deshecho cuando ya no hubo qué exprimir de él. Él fue un producto de la sociedad y la cultura del mercado, interesada sólo por el capital, usando a las personas como máquinas, que bien pueden clasificarse en dos términos: servibles e inservibles.

Creo que el análisis que hace Kundera sobre las obras kafkianas, es acertado. Pues el totalitarismo “se caracteriza por un partido y por una ideología única y por la total burocratización de la vida social (…), se caracteriza por la verificación del poder; la abolición de la frontera entre lo público y lo privado y por la culpabilización permanente del ciudadano.” (p. XVI). En un estado totalitario, aquel que ha sido marcado (con o sin motivos) como culpable, es completamente excluído. En La metamorfosis, Gregorio se convierte en paria por ser culpable, por descabellados que nos puedan parecer los motivos de su culpa, pues el control mental ha actuado sobre él y sobre quienes lo rodean. Es culpable, es excluido. Él cree en la veracidad de su culpa, incluso sin pruebas legítimas de ella. La ley del “debes servirme” le entró a Gregorio hasta el último rincón de su mente y de su alma, por eso, y si tenemos en cuenta que la metamorfosis es parte del desarrollo de muchos animales, podríamos decir que Gregorio evolucionó y se liberó de esta ley el día en que vivió su metamorfosis. Aún cuando la libertad le haya significado el desprecio de todos (hasta de él mismo) y su sucesiva muerte.

Referencia bibliográfica


Kafka, F. (1985). La metamorfosis, El proceso. México: Porrúa.

jueves, 19 de enero de 2017

El arte de amar, Erich Fromm (resumen)


Este es un resumen personal sobre el libro titulado El Arte de Amar, de Erich Fromm. Como es personal, tiene algunas dudas o comentarios escritos desde mi punto de vista, así como citas textuales y paráfrasis que me han parecido importantes.Espero sea de su agrado o utilidad.

I. ¿Es el amor un arte?

"Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar." (P.13)


Se suele suponer que amar es una cuestión de objeto y no de una facultad. "La gente cree que amar es sencillo y lo difícil encontrar un objeto apropiado para amar". (P.14) Esto es debido a que la cultura se basa en la idea de comprar, de un intercambio mutuamente favorable. Asimismo, existe una "confusión entre la experiencia inicial del "enamorarse" y la situación permanente de estar enamorado (...), de permanecer enamorado". (P.15-16) Se cree que el estar locos el uno por el otro es una prueba de la intensidad del amor, cuando realmente sólo es prueba de nuestra soledad anterior. Amar no es como suelen decirnos en el cine o propaganda, pues "prácticamente no existe ninguna otra actividad o empresa que se inicie con tan tremendas esperanzas y expectaciones, y que, no obstante, fracase tan a menudo como el amor." (P.16)

II. La teoría del amor

1. El amor, la respuesta al problema de la existencia humana


La razón es el camino mediante el cual se intenta llegar a una armonía que reemplace a la armonía prehumana, que está irremediablemente perdida. "El hombre está dotado de razón, es vida consciente de sí misma (...). La conciencia de su soledad y su separatidad (...) hace de su existencia separada y desunida una insoportable prisión." (P.18-19).

El bien y el mal no existen si no hay libertad para desobedecer." (P.19)

"La conciencia de la separación humana -sin la reunión por el amor- es la fuente de la vergüenza. Es, al mismo tiempo, la fuente de la culpa y la angustia." (P.20)

 Fromm describe diferentes formas de buscar la unión:
  • Orgiástica: "Todas las formas de unión orgiástica tienen tres características: son intensas, incluso violentas; ocurren en la personalidad total, mente y cuerpo; son transitorias y periódicas." (P.23)
  • Conformidad: Lo contrario ocurre con la solución elegida más a menudo: la unión basada en la conformidad con el grupo. "Si soy como todos los demás, si no tengo sentimientos o pensamientos que me hagan diferente, si me adapto en las costumbres, las ropas, las ideas, al patrón del grupo, estoy salvado; salvado de la temible experiencia de la soledad." (P.23) Los síntomas del fracaso de este medio son el alcoholismo, suicidios, etc. Esta solución es permanente y no espasmódica.
  • Actividad creadora: la persona que crea se une con su material, que representa el mundo externo. No es interpersonal.
Estas formas de unión son soluciones parciales del problema de la existencia. "La solución plena está en el logro de la unión interpersonal, (...) en el amor.
"La gente quiere someterse en un grado mucho más alto de lo que está obligada a hacerlo, por lo menos en las democracias occidentales." (P.24)

Kant declaró que ningún hombre debe ser un medio para que otro hombre realice sus fines. Todos los hombres son iguales porque todos son finalidades y no medios. "La sociedad contemporánea predica el ideal de la igualdad no individualizada, porque necesita átomos humanos, todos idénticos, para hacerlos funcionar en masa, suavemente, sin fricción; todos obedecen las mismas órdenes, y no obstante, todos están convencidos de que siguen sus propios deseos. Así como la moderna producción en masa requiere la estandarización de los productos, así el proceso social requiere la estandarización del hombre, y esa estandarización es llamada igualdad." (P.25-26)

¿A qué llamamos amor? "Como ocurre con todas las dificultades semánticas, la respuesta sólo puede ser arbitraria." (P. 28). Fromm habla de amor como solución madura al problema de la existencia. Las formas inmaduras de amar las llama unión simbiótica y se relacionan con papeles sádicos y masoquistas. "El amor maduro significa unión a condición de preservar la propia integridad, la propia individualidad." (P.30)

Spinoza llega a afirmar que virtud y poder son la misma cosa. Esto se relaciona con los afectos, que pueden ser pasivos y activos, en los primeros el sujeto es esclavo y en los segundos es amo. Así, la palabra actividad puede tener dos significados. Uno puede ser activo (hacer cosas) y sin embargo, ser pasivo debido a que es esclavo. Mientras que se puede ser activo sin hacer nada, pero en el sentido de dirigirse a sí mismo. Siguiendo este orden de ideas: "La envidia, los celos, la ambición, todo tipo de avidez, son pasiones; el amor es una acción, la práctica de un poder humano, que sólo puede realizarse en la libertad y jamás como resultado de una compulsión. (...) puede describirse el carácter activo del amor afirmando que amar es fundamentalmente dar, no recibir." (P. 31). Dar es en el sentido de potencia, de creación, de producir. Amar es producir amor en el otro al convertirlo en dador. Fromm no usa Dar en términos mercantiles (dar y recibir) ni de virtud (sacrificio). 

"El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos." (p. 35).

Todo tipo de amor tiene los siguientes elementos: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.
  • La responsabilidad se entiende como acto enteramente voluntario, no externo e impuesto, no es un deber. "Ser «responsable» significa estar listo y dispuesto a «responder»."(P. 36)
  • Respeto tiene su origen en la palabra respicere = mirar. “Respetar significa preocuparse porque la otra persona crezca y se desarrolle tal cual es” (p. 36)… no para servirme. El respeto sólo es posible si he alcanzado independencia. “El respeto sólo existe sobre la base de la libertad: «l’amour est l’enfant de  la liberté» (…) el amor es hijo de la libertad” (p. 36).

“Nos conocemos y, a pesar de todos los esfuerzos que podamos realizar, no nos conocemos.” (p. 37).

«Con un disparo –digamos así-, con un disparo, uno sólo, se libra uno de un tipo… Con un disparo nunca se llega al alma, a dónde está en el tipo y cómo se presenta. Pero yo no ahorro fuerzas, y más de una vez he pisoteado a un tipo durante más de una hora. Sabes, quiero llegar a saber qué es realmente la vida, cómo es la vida». (Babel en Fromm, p. 38). Así, podemos entender que “la crueldad misma está motivada por algo más profundo: el deseo de conocer el secreto de las cosas y de la vida.” (p. 38).  
Según Fromm, conocer desde el pensamiento el secreto del hombre, es imposible. Sólo es posible conocer en el acto de amar. Sin embargo, el conocimiento desde el pensamiento es necesario para llegar al conocimiento mediante el acto de amar.

A lo largo de su obra, Fromm habla de personas maduras, entendiendo que una persona madura es la que “desarrolla productivamente sus propios poderes, que sólo desea poseer los que ha ganado con su trabajo, que ha renunciado a los sueños narcisistas de omnisapiencia y omnipotencia, que ha adquirido humildad basada en esa fuerza interior que sólo la genuina actividad productiva puede proporcionar.” (p. 40).

En la humanidad existe una necesidad biológica de unión entre los polos masculino-femenino. Polaridad que existe también dentro de cada hombre y mujer. Esa polaridad es la base de toda creatividad. “La desviación homosexual es un fracaso en el logro de esa unión polarizada, y por eso el homosexual sufre el dolor de la separatidad nunca resuelta, fracaso que comparte, sin embargo, con el heterosexual corriente que  no puede amar.” (p, 41).

Fromm hace una crítica a Freud en la página 43, respecto a su forma de ver el amor como producto de la pulsión, con una perspectiva fisiológica en la que se descarga una tensión para satisfacerse. También dice que Freud supone que la sexualidad es masculina, mientras que él dice que es masculina y femenina.
Existen ciertas cualidades dependiendo del carácter, masculino o femenino.
  • Masculino: penetración, conducción, actividad, disciplina y aventura.
  • Femenino: receptividad productiva, protección, realismo, resistencia, maternalidad. En cada individuo se funden ambas características pero con predominio según su sexo.

2. El amor entre padres e hijos

"No critico la teoría freudiana por acentuar excesivamente la sexualidad, sino por su fracaso en comprenderla con profundidad." (P. 45)

Después del narcisismo, el niño identifica cosas del mundo exterior. Sus experiencias quedan cristalizadas en la experiencia: me aman, "me aman porque soy. Tal experiencia de ser amado por la madre es pasiva. No tengo que hacer nada para que me quieran -el amor de la madre es incondicional-. (...) Pero la cualidad incondicional del amor materno tiene también un aspecto negativo. No sólo es necesario merecerlo, mas también es imposible conseguirlo, producirlo, controlarlo. Si existe, es como una bendición; si no existe, es como si toda la belleza hubiera desaparecido de la vida -y nada puedo hacer para crearla-." (P. 46)

Entre los ocho y diez años, el niño ya busca ser amado por su acción. La idea del amor pasa de ser amado a amar. "Al amar, ha abandonado la prisión de soledad y aislamiento que representaba el estado de narcisismo y autocentrismo."(p. 47). Pero yo me pregunto, si en el narcisismo el niño no tiene conciencia de sí  mismo (cuestión fundamental para el sentimiento de separatidad), ¿cómo es que se vive solo en este estado de narcisismo? El  amor infantil sigue el principio de "amo porque me aman", el maduro dice: "me aman porque amo."

Existen diferencias cualitativas entre el amor materno y el paterno. Fromm aclara que se refiere a formas ideales del amor (alude a los arquetipos de Jung o a Max Weber).
  • Materno: incondicional. Lo que anhelamos todos… es diferente a merecer el amor, porque cuando se merece es por nuestros méritos, lo que significa que en un último análisis no se nos ama, sino que se nos usa. La función de la madre es darle al niño seguridad, desde el nacimiento hasta los 6 años. Ella idealmente debería permitir que el niño crezca, tener fe en la vida y no contagiarle ansiedades. Dejarlo ser independiente.
  • Paterno: Condicional. El padre tiene que ver menos con lo natural y más con lo creado por el hombre (ley y orden, pensamiento, etc.). El padre instruye al niño. Cuando se creó la propiedad privada el padre elegía un hijo al cuál heredarle, por eso el amor es condicional. El aspecto negativo de que sea condicional es que debe ganarse, el aspecto positivo es que no está fuera de mi control como el amor de la madre.  A partir de los 6 años el niño necesita la guía del padre. El padre, idealmente debería dejar que el niño tenga su propia autoridad pertinentemente.
La persona madura habrá internalizado las figuras materna y paterna. Haciendo así una conciencia materna y una paterna. Esto lo diferencia del superyó freudiano. Este equilibrio representa para Fromm la salud mental y la madurez, el desequilibrio es la causa de las neurosis.

3. Los objetos amorosos

“El amor no es esencialmente una relación con una persona específica; es una actitud, una orientación del carácter que determina el tipo de relación de una persona con el mundo como totalidad, no con un «objeto» amoroso. Si una persona ama sólo a otra y es indiferente al resto de sus semejantes, su amor no es amor, sino una relación simbiótica, o un egotismo ampliado. Sin embargo la mayoría de la gente supone que el amor está constituido por el objeto, no por la facultad. (…) Decir que el amor es una orientación que se refiere a todos y no a uno no implica, empero, la idea de que no hay diferencias entre los diversos tipos de amor, que dependen de la clase de objeto que se ama.” (p, 52).

a. Amor fraternal
La clase más fundamental de amor. Es el amor a todos los seres humanos, no exclusivo. Es penetrar hasta el núcleo de otra persona, una relación de centro a centro. “El amor sólo comienza a desarrollarse cuando amamos a quienes no necesitamos para nuestros fines personales.” (p. 54).

b. Amor materno
Es el más difícil de lograr. Consta de dos fases, en la primera la madre ama al niño pequeño, dotándolo de lo necesario para sobrevivir; en la segunda, la madre contagia al niño el amor por la vida. Para que sea amor de verdad, la madre debe ser capaz de amar incluso cuando el niño está separándose, no sólo cuando es pequeño. De hecho, debería alentar esta separación. En este tipo de amor, dos seres que eran uno, se separan.

c. Amor erótico
Contrario al amor fraternal y al materno, el amor erótico es exclusivo, no universal. Se da una fusión con una única persona. Es el tipo de amor más engañoso pues puede confundirse fácilmente con el deseo sexual. El deseo sexual se funda en el deseo de unirse, pero tal unión será sólo momentánea si el deseo sexual no se conjuga con el amor. En el amor erótico debe amarse a todo el mundo a través del otro. El amor es un acto de decisión y de voluntad, pues si prometo que será eterno, sólo puedo hacerlo decidiéndolo.

d. Amor a sí mismo
Se suele creer que amarse a sí mismo y amar a los demás son opuestos. Se confunde al amor propio con el egoísmo. Pero sólo mediante el amor propio se puede amar a los demás y viceversa. Se dice que amor a sí mismo y amor a los otros se excluyen mutuamente, que el amor a si mismo es malo.
"Surgen los problemas siguientes: ¿La observación psicológica sustenta la tesis de que hay una contradicción básica entre el amor a sí mismo y el amor a los demás? ¿Es el amor a sí mismo un fenómeno similar al egoísmo,  o son opuestos?  Y ¿es el egoísmo del hombre moderno realmente una preocupación por sí mismo como individuo, con todas sus potencialidades intelectuales, emocionales y sensuales? ¿No se ha convertido élen un apéndice de su papel económico-social? ¿Es su egoísmo idéntico al amor a sí mismo, o es la causa de la falta de edte último?" (P. 63)

"La afirmación de la vida, felicidad, crecimiento y libertad propios, está arraigada en la propia capacidad de amar, esto es, en el cuidado, el respeto, la responsabilidad y el conocimiento." (P. 64).

Egoísta es aquel incapaz de dar, que sólo busca recibir. "El egoísmo y el amor a sí mismo, lejos de ser idénticos, son realmente opuestos. El individuo egoísta no se ama demasiado, sino muy poco; en realidad, se odia. Tal falta de cariño y cuidado por sí mismo, que no es sino la expresión de su falta de productividad, lo deja vacío y frustrado. Se siente necesariamente infeliz y ansiosamente preocupado por arrancar a la vida las satisfacciones que él se impide obtener. Parece preocuparse demasiado por sí mismo, pero, e  realidad, sólo realiza un fracasado intento de disomular y compensar su incapacidad de cuidar de su verdadero ser. (...) Es verdad que las personas egoístas son incapaces de amar a los demás, pero tampoco pueden amarse a sí mismas." (P. 65). Se puede comprender mejor si se le compara con la generosidad desmedida con falta de preocupación por sí mismo.

e. Amor a Dios
En las religiones teístas Dios es lo que representa el mayor bien deseable. Se adora a Dios. Hay una evolución en las religiones, primero se iniciaron adorando a la naturaleza, luego a alguien antropomórfico. Asimismo primero hubo religiones matriarcales, que pasaron a ser patriarcales. El amor de una diosa es incondicional como el de la madre, el amor de un dios se parece más al del padre. Entonces, hay religiones en las que se ha ocultado que un dios es mujer, era diosa. Se ha borrado esto y sin embargo se espera de él el amor de madre, que sea incondicional pero al mismo tiempo se teme a perderlo por los deméritos. "El carácter del amor a Dios depende de la respectiva gravitación de los aspectos matriarcales y patriarcales en la religión." (P. 70). Los aspectos maternos y paternos del amor a Dios es sólo uno de los factores que determinan la naturaleza de ese amor, el otro factor es la madurez del individuo.

"Si seguimos la maduración de la idea monoteísta en sus concecuencias ulteriores sólo llegaremos a una conclusión: no mencionar para nada el nombre de Dios, no hablar acerca de Dios." (P. 73).

"La persona verdaderamente religiosa, que capta la esencia de la idea monoteísta, no reza por nada, no espera nada de Dios; no ama a Dios como un niño a su padre o a su madre; ha adquirido la humildad necesaria para percibir sus limitaciones, hasta el punto de saber que no sabe nada acerca de Dios. (...) Desde este punto de vista, la consecuencia lógica del pensamiento monoteísta es la negación de  toda teología, de todo conocimiento de Dios. No obstante, sigue habiendo una diferencia entre tan radical concepción no-teológica y un sistema noteísta." (P. 74).

Se encuentras abismales diferencias entre la lógica aristotélica y la lógica paradójica, pues la primera es la que conocemos occidentalmente, con la que lidiamos diariamente y que suele plantear la existencia de pares opuestos, mientras que la lógica paradójica plantea enunciados como: "Lo miramos y no lo vemos, y lo llamamos el 'Ecuable'. Lo escuchamos y no lo oímos, y lo llamamos el 'Inaudible'. Tratamos de captarlo, y no logramos hacerlo, y lo nombramos el 'Sutil'. Con estas tres cualidades no puede ser sujeto de descripción; y por eso las fundimos y obtenemos El Uno". (Mueller en Fromm, p. 77). "Pero, como advierte Zimmer, no hay antagonismo entre 'real e irreal' en esta realización estrictamente nodualista". (P. 78).
"En su búsqueda de la unidad más allá de la multiplicidad, los pensadores brahmánicos llegaron a la conclusión de que el par de opuestos que se percibe no refleja la naturaleza de las cosas, sino la de la mente percipiente. El pensamiento percipiente debe trascenderse a sí mismo para alcanzar la verdadera realidad. La oposición es una categoría de la mente humana, no un elemento de la realidad." (P. 78).
Los maestros de la logica paradójica afirman que no es mediante el pensamiento sino mediante el acto que se puede acceder a la verdad, a la Unión. Por tanto, el conocimiento de Dios se da en el acto de la unidad con él.
La lógica aristotélica afirmaba que el pensamiento correcto era la solución, sí contemplaban el vivir pero el pensamiento predominaba, lo que llevó a la intolerancia, a la creación de la técnica, a los dogman y al considerar que la fe en Dios es mejor que el vivir a Dios. "En resumen, la lógica paradójica llevó a la tolerancia y a un esfuerzo hacia la autotransformación. La consideración aristotélica condujo al dogma y a la ciencia, a la Iglesia Católica, y al descubrimiento de la energía atómica." (P. 81-82).

"Si, por lo tanto, me transformo en Dios y Él me hace uno Consigo mismo, entonces, por el Dios viviente, no hay distinción alguna entre nosotros... Alguna gente cree que va a ver a Dios, que va a ver a Dios como si él estuviera allí,  y ellos aquí, pero eso no ha de ocurrir. Dios y yo somos uno. Al conocer a Dios, lo tomo en mí mismo. Al amar a Dios, lo penetro." (Eckhart en Fromm, P. 82)

Fromm hace un resumen del capítulo dos, centrándose en el amor de padres y el amor a Dios, en las páginas 72 y 83, ligando esto con la sociedad y la cultura en la que se desarrolla el individuo, así como hace una homologación similar a la que hace Piaget entre el desarrollo del niño y el desarrollo de las religiones.

III. El amor y su desintegración en la sociedad occidental contemporánea

"La felicidad del hombre moderno consiste en divertirse. Divertirse significa la satisfacción de consumir y asimilar artículos, espectáculos, comida, bebidas, cigarrillos, gente, conferencias, libros, películas; todo se consume, se traga. El mundo es un enorme objeto de nuestro apetito, una gran manzana, una gran botella, un enorme pecho; todos succionamos, los eternamente expectantes, los esperanzados -y los eternamente desilusionados-." (P. 87).

En este capítulo, Fromm hace un análisis del amor en la época contemporánea. Identifica al mercado como aquel que determina la clase de amor que se vive en occidente: "El amor como satisfacción sexual recíproca, y el amor como trabajo en equipoy como un refugio de la soledad, constituyen las dos formas normales de la desintegración del amor en la sociedad occidental contemporánea, de la patología del amor socialmente determinado." (P. 94).

IV. La práctica del amor

Fromm inicia el capítulo preguntándose si acaso puede aprenderse algo acerca de la práctica de un arte si no es mediante la misma práctica. En este caso, el arte es amar y Fromm no promete una guía sobre cómo hacerlo, pues refiere que los pasos debe darlos uno mismo. En cambio, lo que nos dará será un análisis de los enfoques acerca del arte y de los requisitos indispensables para lograr ser maestro de algún arte. 
Estos requisitos son: disciplina, concentración, paciencia, preocupación y, por supuesto, práctica. “Pero, al igual que en tantos otros aspectos, los valores humanos están determinados por los valores económicos” (p. 107), lo que hace más difícil amaestrarse en un arte, pues en el sistema económico en que vivimos se le tiene desconfianza a cualquier tipo de disciplina (no diferenciamos entre disciplina impuesta por otro y entre la impuesta por uno mismo para nuestros sus propios fines); en el mundo actual, hacemos de todo al mismo tiempo, lo que dificulta de sobremanera la concentración; asimismo, por la agilidad del mundo moderno y posmoderno, tememos a la pérdida de tiempo y no tenemos paciencia; la preocupación refiere a hacer del arte, algo de suma importancia, una prioridad, pero este mundo no está diseñado para generar artistas; así como quien aspire a convertirse en un maestro en el arte de amar “debe comenzar por practicar la disciplina, la concentración y la paciencia a través de todas las fases de su vida.” (p. 108).  

“Paradójicamente, la capacidad de estar solo es la condición indispensable para la capacidad de amar.” (p. 109) 

Cuando alguien trata de estar consigo mismo, generalmente comienza a sentirse molesto, a tener pensamientos incómodos y a racionalizar que es una tarea inútil, que es mejor dejarla de lado.
“Sería útil practicar unos pocos ejercicios simples, como, por ejemplo, sentarse en una posición relajada (ni totalmente flojo ni rígido), cerrar los ojos y tratar de ver una pantalla blanca frente a los ojos, tratando de alejar todas las imágenes y los pensamientos que interfieran; luego intentar seguir la propia respiración; no pensar en ella, ni forzarla, sino seguirla (…); tratar además de lograr una sensación de «yo».” (p. 110).

Si uno está concentrado, poco importa lo que se esté haciendo, pues tanto lo insignificante como lo importante toma una nueva dimensión. Para aprender a concentrarse, lo mejor es evitar en la medida de lo posible las conversaciones triviales, aquellas en las que no se sienta de verdad lo que se está diciendo, que no tengan que ver con el núcleo de uno mismo. También importa evitar las malas compañías, tanto gente destructiva o viciosa, como zombies, gente con alma muerta y cuerpo vivo. 

“Concentrarse en la relación con otros significa fundamentalmente poder escuchar. La mayoría de la gente oye a los demás, y aun da consejos, sin escuchar realmente. No toman en serio las palabras de la otra persona, y tampoco les importan demasiado sus propias respuestas. Resultado de ello: la conversación los cansa.” (p. 111).

Es imposible aprender a concentrarse sin hacerse sensible a uno mismo, esto es: analizarse, notar nuestros vaivenes, nuestras modificaciones y cambios diarios.

Fromm dice que para lograr amar, debe vencerse el propio narcisismo (término tomado de Freud). Afirma que el polo opuesto del narcisismo es la objetividad de ver las cosas tal como son, fuera de nuestros propios deseos y temores. “La facultad de pensar objetivamente es la razón; la actitud emocional que corresponde a la razón es la humildad.” (p. 116).  Sólo podemos ser objetivos, usar la propia razón si hemos logrado ser humildes, si hemos dejado de sentirnos omniscientes y omnipotentes.
Todo este proceso de emergencia, de despertar, requiere de la cualidad de la fe. “La práctica del arte de amar requiere la práctica de la fe.” (p. 117). Existen dos tipos de fe, la racional y la irracional. “Al tiempo que la fe irracional es la aceptación de algo como verdadero sólo porque así lo afirma una autoridad o la mayoría, la fe racional tiene sus raíces en una convicción independiente basada en el propio pensamiento y observación productivos, a pesar de la opinión de la mayoría.” (p. 119).

“Tener fe requiere coraje, la capacidad de correr un riesgo, la disposición a aceptar incluso el dolor y la desilusión. (…) Ser amado, y amar, requiere coraje, la valentía de atribuir a ciertos valores fundamental importancia –y de dar el salto y apostar todo a esos valores-.” (p. 122).

Como el amar requiere de coraje y de fe, nos damos cuenta de que “mientras tememos conscientemente no ser amados, el temor real, aunque habitualmente inconsciente, es el de amar.” (p. 123).

Fromm termina su libro con un párrafo que desde mi punto de vista podría resumir el objetivo del libro: “Analizar la naturaleza del amor es descubrir su ausencia general en el presente y criticar las condiciones sociales responsables de esa ausencia. Tener fe en la posibilidad del amor como un fenómeno social y no sólo excepcional e individual, es tener una fe racional basada en la comprensión de la naturaleza misma del hombre.” (p. 128). 

Referencia bibliográfica:

Fromm, E. (2000). El arte de amarBuenos Aires: Paidós, Bibllioteca Erich Fromm.