El arte de amar, Erich Fromm (resumen)
Este es un resumen personal sobre el libro titulado El Arte de Amar, de Erich Fromm. Como es personal, tiene algunas dudas o comentarios escritos desde mi punto de vista, así como citas textuales y paráfrasis que me han parecido importantes.Espero sea de su agrado o utilidad.
I. ¿Es el amor un arte?
"Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar." (P.13)
Se suele suponer que amar es una cuestión de
objeto y no de una facultad. "La gente cree que amar es sencillo y lo
difícil encontrar un objeto apropiado para amar". (P.14) Esto es debido a
que la cultura se basa en la idea de comprar, de un intercambio mutuamente
favorable. Asimismo, existe una "confusión entre la experiencia
inicial del "enamorarse" y la situación permanente de estar enamorado
(...), de permanecer enamorado". (P.15-16) Se cree que el estar
locos el uno por el otro es una prueba de la intensidad del amor, cuando realmente
sólo es prueba de nuestra soledad anterior. Amar no es como suelen decirnos en el cine o
propaganda, pues "prácticamente no existe ninguna otra actividad o empresa
que se inicie con tan tremendas esperanzas y expectaciones, y que, no obstante,
fracase tan a menudo como el amor." (P.16)
II. La teoría del amor
1. El amor, la respuesta al problema de la existencia humana
La razón es el camino mediante el cual se
intenta llegar a una armonía que reemplace a la armonía prehumana, que está
irremediablemente perdida. "El hombre está dotado de razón, es vida
consciente de sí misma (...). La conciencia de su soledad y su separatidad
(...) hace de su existencia separada y desunida una insoportable prisión."
(P.18-19).
El bien y el mal no existen si no hay
libertad para desobedecer." (P.19)
"La conciencia de la separación humana -sin
la reunión por el amor- es la fuente de la vergüenza. Es, al mismo tiempo, la
fuente de la culpa y la angustia." (P.20)
Fromm describe diferentes formas de buscar la unión:
- Orgiástica: "Todas las formas de unión orgiástica tienen tres características: son intensas, incluso violentas; ocurren en la personalidad total, mente y cuerpo; son transitorias y periódicas." (P.23)
- Conformidad: Lo contrario ocurre con la solución elegida más a menudo: la unión basada en la conformidad con el grupo. "Si soy como todos los demás, si no tengo sentimientos o pensamientos que me hagan diferente, si me adapto en las costumbres, las ropas, las ideas, al patrón del grupo, estoy salvado; salvado de la temible experiencia de la soledad." (P.23) Los síntomas del fracaso de este medio son el alcoholismo, suicidios, etc. Esta solución es permanente y no espasmódica.
- Actividad creadora: la persona que crea se une con su material, que representa el mundo externo. No es interpersonal.
Estas formas de unión son
soluciones parciales del problema de la existencia. "La solución plena
está en el logro de la unión interpersonal, (...) en el amor.
"La gente quiere someterse en un grado
mucho más alto de lo que está obligada a hacerlo, por lo menos en las
democracias occidentales." (P.24)
Kant declaró que ningún hombre debe ser un medio
para que otro hombre realice sus fines. Todos los hombres son iguales porque
todos son finalidades y no medios. "La sociedad contemporánea predica el ideal
de la igualdad no individualizada, porque necesita átomos humanos, todos idénticos,
para hacerlos funcionar en masa, suavemente, sin fricción; todos obedecen las
mismas órdenes, y no obstante, todos están convencidos de que siguen sus
propios deseos. Así como la moderna producción en masa requiere la
estandarización de los productos, así el proceso social requiere la
estandarización del hombre, y esa estandarización es llamada igualdad."
(P.25-26)
¿A qué llamamos amor? "Como ocurre con
todas las dificultades semánticas, la respuesta sólo puede ser arbitraria."
(P. 28). Fromm habla de amor como solución madura al problema de la existencia.
Las formas inmaduras de amar las llama unión simbiótica y se relacionan con
papeles sádicos y masoquistas. "El amor maduro significa unión a condición
de preservar la propia integridad, la propia individualidad." (P.30)
Spinoza llega a afirmar que virtud y poder son
la misma cosa. Esto se relaciona con los afectos, que pueden ser pasivos y
activos, en los primeros el sujeto es esclavo y en los segundos es amo. Así, la
palabra actividad puede tener dos significados. Uno puede ser activo (hacer
cosas) y sin embargo, ser pasivo debido a que es esclavo. Mientras que se puede
ser activo sin hacer nada, pero en el sentido de dirigirse a sí mismo.
Siguiendo este orden de ideas: "La envidia, los celos, la ambición, todo
tipo de avidez, son pasiones; el amor es una acción, la práctica de un poder
humano, que sólo puede realizarse en la libertad y jamás como resultado de una
compulsión. (...) puede describirse el carácter activo del amor afirmando que
amar es fundamentalmente dar, no recibir." (P. 31). Dar es en el sentido de potencia, de creación,
de producir. Amar es producir amor en el otro al convertirlo en dador. Fromm no
usa Dar en términos mercantiles (dar y recibir) ni de virtud (sacrificio).
"El amor es la preocupación activa por la
vida y el crecimiento de lo que amamos." (p. 35).
Todo tipo de amor tiene los siguientes elementos:
cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.
- La responsabilidad se entiende como acto enteramente voluntario, no externo e impuesto, no es un deber. "Ser «responsable» significa estar listo y dispuesto a «responder»."(P. 36)
- Respeto tiene su origen en la palabra respicere = mirar. “Respetar significa preocuparse porque la otra persona crezca y se desarrolle tal cual es” (p. 36)… no para servirme. El respeto sólo es posible si he alcanzado independencia. “El respeto sólo existe sobre la base de la libertad: «l’amour est l’enfant de la liberté» (…) el amor es hijo de la libertad” (p. 36).
“Nos conocemos y, a pesar de todos los esfuerzos
que podamos realizar, no nos conocemos.” (p. 37).
«Con
un disparo –digamos así-, con un disparo, uno sólo, se libra uno de un tipo…
Con un disparo nunca se llega al alma, a dónde está en el tipo y cómo se
presenta. Pero yo no ahorro fuerzas, y más de una vez he pisoteado a un tipo
durante más de una hora. Sabes, quiero llegar a saber qué es realmente la vida,
cómo es la vida». (Babel en Fromm, p. 38). Así, podemos entender que “la
crueldad misma está motivada por algo más profundo: el deseo de conocer el
secreto de las cosas y de la vida.” (p. 38).
Según Fromm, conocer desde el pensamiento el
secreto del hombre, es imposible. Sólo es posible conocer en el acto de amar. Sin embargo, el
conocimiento desde el pensamiento es necesario para llegar al conocimiento
mediante el acto de amar.
A lo largo de su obra, Fromm habla de personas
maduras, entendiendo que una persona madura es la que “desarrolla
productivamente sus propios poderes, que sólo desea poseer los que ha ganado
con su trabajo, que ha renunciado a los sueños narcisistas de omnisapiencia y
omnipotencia, que ha adquirido humildad basada en esa fuerza interior que sólo
la genuina actividad productiva puede proporcionar.” (p. 40).
En la humanidad existe una necesidad biológica
de unión entre los polos masculino-femenino. Polaridad que existe también
dentro de cada hombre y mujer. Esa polaridad es la base de toda creatividad.
“La desviación homosexual es un fracaso en el logro de esa unión polarizada, y
por eso el homosexual sufre el dolor de la separatidad nunca resuelta, fracaso
que comparte, sin embargo, con el heterosexual corriente que no puede amar.” (p, 41).
Fromm hace una crítica a Freud en la página 43,
respecto a su forma de ver el amor como producto de la pulsión, con una
perspectiva fisiológica en la que se descarga una tensión para satisfacerse.
También dice que Freud supone que la sexualidad es masculina, mientras que él
dice que es masculina y femenina.
Existen ciertas cualidades dependiendo del carácter,
masculino o femenino.
- Masculino: penetración, conducción, actividad, disciplina y aventura.
- Femenino: receptividad productiva, protección, realismo, resistencia, maternalidad. En cada individuo se funden ambas características pero con predominio según su sexo.
2. El amor entre padres e hijos
"No critico la teoría freudiana por
acentuar excesivamente la sexualidad, sino por su fracaso en comprenderla con
profundidad." (P. 45)
Después del narcisismo, el niño identifica cosas
del mundo exterior. Sus experiencias quedan cristalizadas en la experiencia: me
aman, "me aman porque soy. Tal experiencia de ser amado por la madre es
pasiva. No tengo que hacer nada para que me quieran -el amor de la madre es
incondicional-. (...) Pero la cualidad incondicional del amor materno tiene
también un aspecto negativo. No sólo es necesario merecerlo, mas también es
imposible conseguirlo, producirlo, controlarlo. Si existe, es como una
bendición; si no existe, es como si toda la belleza hubiera desaparecido de la
vida -y nada puedo hacer para crearla-." (P. 46)
Entre los ocho y diez años, el niño ya busca ser
amado por su acción. La idea del amor pasa de ser amado a amar. "Al amar,
ha abandonado la prisión de soledad y aislamiento que representaba el estado de
narcisismo y autocentrismo."(p. 47). Pero yo me pregunto, si en el
narcisismo el niño no tiene conciencia de sí
mismo (cuestión fundamental para el sentimiento de separatidad), ¿cómo
es que se vive solo en este estado de narcisismo? El amor
infantil sigue el principio de "amo porque me aman", el maduro dice:
"me aman porque amo."
Existen diferencias cualitativas entre el amor materno y el paterno. Fromm aclara que se refiere a formas ideales del amor (alude a los
arquetipos de Jung o a Max Weber).
- Materno: incondicional. Lo que anhelamos todos… es diferente a merecer el amor, porque cuando se merece es por nuestros méritos, lo que significa que en un último análisis no se nos ama, sino que se nos usa. La función de la madre es darle al niño seguridad, desde el nacimiento hasta los 6 años. Ella idealmente debería permitir que el niño crezca, tener fe en la vida y no contagiarle ansiedades. Dejarlo ser independiente.
- Paterno: Condicional. El padre tiene que ver menos con lo natural y más con lo creado por el hombre (ley y orden, pensamiento, etc.). El padre instruye al niño. Cuando se creó la propiedad privada el padre elegía un hijo al cuál heredarle, por eso el amor es condicional. El aspecto negativo de que sea condicional es que debe ganarse, el aspecto positivo es que no está fuera de mi control como el amor de la madre. A partir de los 6 años el niño necesita la guía del padre. El padre, idealmente debería dejar que el niño tenga su propia autoridad pertinentemente.
3. Los objetos amorosos
“El amor no es esencialmente una relación con
una persona específica; es una actitud,
una orientación del carácter que determina el tipo de
relación de una persona con el mundo como totalidad, no con un «objeto»
amoroso. Si una persona ama sólo a otra y es indiferente al resto de sus
semejantes, su amor no es amor, sino una relación simbiótica, o un egotismo
ampliado. Sin embargo la mayoría de la gente supone que el amor está
constituido por el objeto, no por la facultad. (…) Decir que el amor es una
orientación que se refiere a todos y no a uno no implica, empero, la idea de
que no hay diferencias entre los diversos tipos de amor, que dependen de la
clase de objeto que se ama.” (p, 52).
a. Amor fraternal
La clase más fundamental de amor. Es el amor a
todos los seres humanos, no exclusivo. Es penetrar hasta el núcleo de otra
persona, una relación de centro a centro. “El amor sólo comienza a
desarrollarse cuando amamos a quienes no necesitamos para nuestros fines
personales.” (p. 54).
b. Amor materno
Es el más difícil de lograr. Consta de dos
fases, en la primera la madre ama al niño pequeño, dotándolo de lo necesario
para sobrevivir; en la segunda, la madre contagia al niño el amor por la vida.
Para que sea amor de verdad, la madre debe ser capaz de amar incluso cuando el
niño está separándose, no sólo cuando es pequeño. De hecho, debería alentar
esta separación. En este tipo de amor, dos seres que eran uno, se separan.
c. Amor erótico
Contrario al amor fraternal y al materno, el
amor erótico es exclusivo, no universal. Se da una fusión con una única
persona. Es el tipo de amor más engañoso pues puede confundirse fácilmente con
el deseo sexual. El deseo sexual se funda en el deseo de unirse, pero tal unión
será sólo momentánea si el deseo sexual no se conjuga con el amor. En el amor
erótico debe amarse a todo el mundo a través del otro. El amor es un acto de
decisión y de voluntad, pues si prometo que será eterno, sólo puedo hacerlo
decidiéndolo.
d. Amor a sí mismo
Se suele creer que amarse a sí mismo y amar a
los demás son opuestos. Se confunde al amor propio con el egoísmo. Pero sólo
mediante el amor propio se puede amar a los demás y viceversa. Se dice que amor
a sí mismo y amor a los otros se excluyen mutuamente, que el amor a si mismo es
malo.
"Surgen los problemas siguientes: ¿La
observación psicológica sustenta la tesis de que hay una contradicción básica
entre el amor a sí mismo y el amor a los demás? ¿Es el amor a sí mismo un
fenómeno similar al egoísmo, o son
opuestos? Y ¿es el egoísmo del hombre
moderno realmente una preocupación por sí mismo como individuo, con todas sus
potencialidades intelectuales, emocionales y sensuales? ¿No se ha convertido 《él》en
un apéndice de su papel económico-social? ¿Es su egoísmo idéntico al amor a sí
mismo, o es la causa de la falta de edte último?" (P. 63)
"La afirmación de la vida, felicidad,
crecimiento y libertad propios, está arraigada en la propia capacidad de amar,
esto es, en el cuidado, el respeto, la responsabilidad y el conocimiento."
(P. 64).
Egoísta es aquel incapaz de dar, que sólo busca
recibir. "El egoísmo y el amor a sí mismo, lejos de ser idénticos, son
realmente opuestos. El individuo egoísta no se ama demasiado, sino muy poco; en
realidad, se odia. Tal falta de cariño y cuidado por sí mismo, que no es sino
la expresión de su falta de productividad, lo deja vacío y frustrado. Se siente
necesariamente infeliz y ansiosamente preocupado por arrancar a la vida las
satisfacciones que él se impide obtener. Parece preocuparse demasiado por sí
mismo, pero, e realidad, sólo realiza un
fracasado intento de disomular y compensar su incapacidad de cuidar de su
verdadero ser. (...) Es verdad que las personas egoístas son incapaces de amar
a los demás, pero tampoco pueden amarse a sí mismas." (P. 65). Se puede
comprender mejor si se le compara con la generosidad desmedida con falta de
preocupación por sí mismo.
e. Amor a Dios
En las religiones teístas Dios es lo que
representa el mayor bien deseable. Se adora a Dios. Hay una evolución en las
religiones, primero se iniciaron adorando a la naturaleza, luego a alguien
antropomórfico. Asimismo primero hubo religiones matriarcales, que pasaron a
ser patriarcales. El amor de una diosa es incondicional como el de la madre, el
amor de un dios se parece más al del padre. Entonces, hay religiones en las que
se ha ocultado que un dios es mujer, era diosa. Se ha borrado esto y sin
embargo se espera de él el amor de madre, que sea incondicional pero al mismo
tiempo se teme a perderlo por los deméritos. "El carácter del amor a Dios
depende de la respectiva gravitación de los aspectos matriarcales y
patriarcales en la religión." (P. 70). Los aspectos maternos y paternos
del amor a Dios es sólo uno de los factores que determinan la naturaleza de ese
amor, el otro factor es la madurez del individuo.
"Si seguimos la maduración de la idea
monoteísta en sus concecuencias ulteriores sólo llegaremos a una conclusión: no
mencionar para nada el nombre de Dios, no hablar acerca de Dios." (P. 73).
"La persona verdaderamente religiosa, que
capta la esencia de la idea monoteísta, no reza por nada, no espera nada de
Dios; no ama a Dios como un niño a su padre o a su madre; ha adquirido la
humildad necesaria para percibir sus limitaciones, hasta el punto de saber que
no sabe nada acerca de Dios. (...) Desde este punto de vista, la consecuencia
lógica del pensamiento monoteísta es la negación de toda 《teología》, de
todo 《conocimiento
de Dios》. No obstante, sigue habiendo una diferencia entre tan
radical concepción no-teológica y un sistema noteísta." (P. 74).
Se encuentras abismales diferencias entre la lógica aristotélica y la lógica
paradójica, pues la primera es la que conocemos occidentalmente, con la que lidiamos diariamente y que suele plantear la existencia de pares opuestos, mientras que la lógica paradójica plantea enunciados como: "Lo miramos y no lo vemos, y lo llamamos el
'Ecuable'. Lo escuchamos y no lo oímos, y lo llamamos el 'Inaudible'. Tratamos
de captarlo, y no logramos hacerlo, y lo nombramos el 'Sutil'. Con estas tres
cualidades no puede ser sujeto de descripción; y por eso las fundimos y
obtenemos El Uno". (Mueller en Fromm, p. 77). "Pero, como advierte
Zimmer, 《no hay antagonismo entre 'real e irreal' en esta
realización estrictamente nodualista》". (P. 78).
"En su búsqueda de la unidad más allá de la
multiplicidad, los pensadores brahmánicos llegaron a la conclusión de que el
par de opuestos que se percibe no refleja la naturaleza de las cosas, sino la
de la mente percipiente. El pensamiento percipiente debe trascenderse a sí
mismo para alcanzar la verdadera realidad. La oposición es una categoría de la
mente humana, no un elemento de la realidad." (P. 78).
Los maestros de la logica paradójica afirman que
no es mediante el pensamiento sino mediante el acto que se puede acceder a la
verdad, a la Unión. Por tanto, el conocimiento de Dios se da en el acto de la
unidad con él.
La lógica aristotélica afirmaba que el pensamiento
correcto era la solución, sí contemplaban el vivir pero el pensamiento
predominaba, lo que llevó a la intolerancia, a la creación de la técnica, a los
dogman y al considerar que la fe en Dios es mejor que el vivir a Dios. "En
resumen, la lógica paradójica llevó a la tolerancia y a un esfuerzo hacia la
autotransformación. La consideración aristotélica condujo al dogma y a la
ciencia, a la Iglesia Católica, y al descubrimiento de la energía
atómica." (P. 81-82).
"Si, por lo tanto, me transformo en Dios y
Él me hace uno Consigo mismo, entonces, por el Dios viviente, no hay distinción
alguna entre nosotros... Alguna gente cree que va a ver a Dios, que va a ver a
Dios como si él estuviera allí, y ellos
aquí, pero eso no ha de ocurrir. Dios y yo somos uno. Al conocer a Dios, lo
tomo en mí mismo. Al amar a Dios, lo penetro." (Eckhart en Fromm, P. 82)
Fromm hace un resumen del capítulo dos,
centrándose en el amor de padres y el amor a Dios, en las páginas 72 y 83,
ligando esto con la sociedad y la cultura en la que se desarrolla el individuo,
así como hace una homologación similar a la que hace Piaget entre el desarrollo
del niño y el desarrollo de las religiones.
III. El amor y su desintegración en la sociedad occidental contemporánea
"La felicidad del hombre moderno consiste
en 《divertirse》.
Divertirse significa la satisfacción de consumir y asimilar artículos,
espectáculos, comida, bebidas, cigarrillos, gente, conferencias, libros,
películas; todo se consume, se traga. El mundo es un enorme objeto de nuestro
apetito, una gran manzana, una gran botella, un enorme pecho; todos
succionamos, los eternamente expectantes, los esperanzados -y los eternamente
desilusionados-." (P. 87).
En este capítulo, Fromm hace un análisis del
amor en la época contemporánea. Identifica al mercado como aquel que determina
la clase de amor que se vive en occidente: "El amor como satisfacción
sexual recíproca, y el amor como 《trabajo en equipo》y como
un refugio de la soledad, constituyen las dos formas 《normales》
de la desintegración del amor en la sociedad occidental contemporánea, de la
patología del amor socialmente determinado." (P. 94).
IV. La práctica del amor
Fromm inicia el capítulo preguntándose si acaso
puede aprenderse algo acerca de la práctica de un arte si no es mediante la
misma práctica. En este caso, el arte es amar y Fromm no promete una guía sobre
cómo hacerlo, pues refiere que los pasos debe darlos uno mismo. En cambio, lo
que nos dará será un análisis de los enfoques acerca del arte y de los
requisitos indispensables para lograr ser maestro de algún arte.
Estos requisitos son: disciplina, concentración, paciencia, preocupación y, por
supuesto, práctica. “Pero, al igual que
en tantos otros aspectos, los valores humanos están determinados por los
valores económicos” (p. 107), lo que hace más difícil amaestrarse en un arte,
pues en el sistema económico en que vivimos se le tiene desconfianza a
cualquier tipo de disciplina (no diferenciamos entre disciplina impuesta por
otro y entre la impuesta por uno mismo para nuestros sus propios fines); en el
mundo actual, hacemos de todo al mismo tiempo, lo que dificulta de sobremanera
la concentración; asimismo, por la agilidad del mundo moderno y posmoderno,
tememos a la pérdida de tiempo y no tenemos paciencia; la preocupación refiere
a hacer del arte, algo de suma importancia, una prioridad, pero este mundo no
está diseñado para generar artistas; así como quien aspire a convertirse en un
maestro en el arte de amar “debe comenzar por practicar la disciplina, la
concentración y la paciencia a través de todas las fases de su vida.” (p. 108).
“Paradójicamente, la capacidad de estar solo es
la condición indispensable para la capacidad de amar.” (p. 109)
Cuando alguien
trata de estar consigo mismo, generalmente comienza a sentirse molesto, a tener
pensamientos incómodos y a racionalizar que es una tarea inútil, que es mejor
dejarla de lado.
“Sería útil practicar unos pocos ejercicios
simples, como, por ejemplo, sentarse en una posición relajada (ni totalmente
flojo ni rígido), cerrar los ojos y tratar de ver una pantalla blanca frente a
los ojos, tratando de alejar todas las imágenes y los pensamientos que
interfieran; luego intentar seguir la propia respiración; no pensar en ella, ni
forzarla, sino seguirla (…); tratar además de lograr una sensación de «yo».”
(p. 110).
Si uno está concentrado, poco importa lo que se
esté haciendo, pues tanto lo insignificante como lo importante toma una nueva
dimensión. Para aprender a concentrarse, lo mejor es evitar en la medida de lo
posible las conversaciones triviales, aquellas en las que no se sienta de
verdad lo que se está diciendo, que no tengan que ver con el núcleo de uno
mismo. También importa evitar las malas compañías, tanto gente destructiva o
viciosa, como zombies, gente con alma muerta y cuerpo vivo.
“Concentrarse en la relación con otros significa
fundamentalmente poder escuchar. La mayoría de la gente oye a los demás, y aun
da consejos, sin escuchar realmente. No toman en serio las palabras de la otra
persona, y tampoco les importan demasiado sus propias respuestas. Resultado de
ello: la conversación los cansa.” (p. 111).
Es imposible aprender a concentrarse sin hacerse
sensible a uno mismo, esto es: analizarse, notar nuestros vaivenes, nuestras
modificaciones y cambios diarios.
Fromm dice que para lograr amar, debe vencerse
el propio narcisismo (término tomado de Freud). Afirma que el polo opuesto del
narcisismo es la objetividad de ver las cosas tal como son, fuera de nuestros
propios deseos y temores. “La facultad de pensar objetivamente es la razón; la
actitud emocional que corresponde a la razón es la humildad.” (p. 116). Sólo podemos ser objetivos, usar la propia
razón si hemos logrado ser humildes, si hemos dejado de sentirnos omniscientes
y omnipotentes.
Todo este proceso de emergencia, de despertar,
requiere de la cualidad de la fe. “La práctica del arte de amar requiere la
práctica de la fe.” (p. 117). Existen dos tipos de fe, la racional y la
irracional. “Al tiempo que la fe irracional es la aceptación de algo como
verdadero sólo porque así lo afirma una autoridad o la mayoría, la fe racional
tiene sus raíces en una convicción independiente basada en el propio
pensamiento y observación productivos, a pesar de la opinión de la mayoría.”
(p. 119).
“Tener fe requiere coraje, la capacidad de correr
un riesgo, la disposición a aceptar incluso el dolor y la desilusión. (…) Ser
amado, y amar, requiere coraje, la valentía de atribuir a ciertos valores
fundamental importancia –y de dar el salto y apostar todo a esos valores-.” (p.
122).
Como el amar requiere de coraje y de fe, nos
damos cuenta de que “mientras tememos conscientemente no ser amados, el temor
real, aunque habitualmente inconsciente, es el de amar.” (p. 123).
Fromm
termina su libro con un párrafo que desde mi punto de vista podría resumir el
objetivo del libro: “Analizar la naturaleza del amor es descubrir su ausencia
general en el presente y criticar las condiciones sociales responsables de esa
ausencia. Tener fe en la posibilidad del amor como un fenómeno social y no sólo
excepcional e individual, es tener una fe racional basada en la comprensión de
la naturaleza misma del hombre.” (p. 128).
Referencia bibliográfica:
Fromm, E. (2000). El arte de amar. Buenos Aires: Paidós, Bibllioteca Erich Fromm.

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